sábado, 1 de mayo de 2010

EL MURO Soledad-poeta clandestina-

El Muro


Maldita falsedad

eras mi esperanza y te volviste nada

me sometías majestuosa, a una mentira enmascarada.

Hoy un siniestro sicario ha matado a mi alma sosegada,
a mis débiles pretensiones

¿ Y qué siento?, nada

¿Sensaciones ocultas?, nada.

Simplemente he ganado una armadura

una pared de frio metal

que defiende, frente a cualquiera,

mi corazón lastimado

miércoles, 21 de abril de 2010

"OJOS TRISTES" Johana Perdomo 5º Gestión C.E.M Nº39 Sierra Grande

Ojos tristes que miran un pasado-rojo infierno-.
Un pesado dolor que continúa en el tiempo,
no se calla ni se olvida.
La verdad de aquel momento...
madrugadas inquietas,
duras noches de desvelo
por todas aquellas personas
que sin duda padecieron aquel brutal desamparo
por esos monstruos hambrientos.
Hambrientos de vivas voces
silenciadas a destiempo...
¿Qué culpa, Señor, tenían aquellos que iban naciendo?.
Si arrancaron sus raíces,los plantaron de nuevo,
les quemaron sus cunas,
los largaron al viento cambiándoles la vida.
Les fueron mintiendo, tiñiendo de rojo y luto
su pasado verdadero...
Extrañando almas, quedaron en suspenso.
Hoy aquí, estamos nosotros
expresando sentimientos
que en un tiempo se callaron
por el temor más inmenso.

Aquí, nuestra memoria,
en la memoria del tiempo.
Ojos tristes reflejan
aquel pasado sangriento.
poema escrito y leído en jornada de 24 de marzo de 2010, Sierra Grande.Río Negro

POETA
CLANDESTINA

sábado, 20 de febrero de 2010

Suspiros


Cada vez que miro el mar

y el viento pega en mi cara

suspiro añorando tu cuerpo

prendido detrás de mi espalda...

Y en cada suspiro

tu nombre se vuelve brisa marina

que canta por las mañanas

aunque no estés conmigo...


Reina



Pintura: Paseando por la orilla

Pintor: Lluís Ribas


Te invito a visitar Reina de Buenos Aires

REFLEXIONES DE PUÑO Y LETRA

Estos meses: marzo, abril han sido de emociones profundas...
Un 8 de marzo obreras fueron encerradas y prendidas fuego por su patrón para evitar que se movilizaran en reclamo de condiciones dignas de trabajo. A esta emoción fuerte que oprime el pecho de mujeres y hombres le sigue el espanto de recordar el 24 de marzo en Argentina. Descarados-descarriados tomando por asalto el poder y abriendo el capitulo más oscuro de nuestra historia: la dictadura militar del año 1976.
30.000 desaparecid@s.

domingo, 14 de febrero de 2010

Magia cotidiana

a la sirena que hay en mi...
a la memoria de mi madre

¿Qué sonidos tiene el mar en sus profundidades?
Deseo tu esencia y entonces
detrás de la espuma, te disipo etérea…
Magia cotidiana de esperarte,
emerger entre las rompientes.
iniciar tu vuelo hacia mí,
tomándome por los hombros,
besándome la frente,
y abrazarnos…
Heno de Pravia en mi piel.
Magia cotidiana de esperarte.
de esperarme…de verme salir de tu mano
alcanzando la paz oceánica.

Continente de esencias


Mar, amar,
Letras en vaivén, sollozando nanas.
Corazón sangrante,
Detén tu agonía,
Vuélvete piedra, arena, acantilado, peñasco.
Vuélvete vida,
Cura tu arritmia.
Y tú mar, continente de esencias.
Orígenes.
Mi orfandad entre tu espuma.
relucen espejitos en tu horizonte
Y la sal de tus olas
Se vuelven lágrimas en mi piel.
Letras en vaivén,
me seduces, me energizas.
Mar, corazón sangrante…
paz eterna.

Elisabet Sanza, verano, enero de 2010

miércoles, 27 de enero de 2010

BARCAROLA de Pablo Neruda




Te invito a seguir este enlace http://palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz.php&wid=2142&t=Barcarola&p=Pablo_Neruda&o=Pablo+Neruda" target="_blank">Poema en audio: Barcarola de Pablo Neruda por Pablo Neruda


Este poema se leerá como homenaje a mi tía Nigia, amante del mar y de la poesía de Pablo.
Sus cenizas se esparcirán en Playas Doradas, lugar que no conoció personalmente sino que soñó con esas playas inexcrutables y vírgenes. Su deseo en vida dicho fue estar junto su hermana, mi madre, cuyas cenizas están en este mar sierragrandense junto a las de mi padre también.

Nigia, vivirás eternamente...cada compás de las olas traerá tu recuerdo y Barcarola serás en mi memoria.


Barcarola

Si solamente me tocaras el corazón,
si solamente me pusieras tu boca en mi corazón
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,
sonaría con un ruido oscuro, con sonido de ruedas de tren
con sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste,
si tú soplaras en mi corazón, cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado, a la orilla del mar, llorando.

Como ausencia extendida, como campana súbita,
el mar reparte el sonido del corazón,
lloviendo, atardeciendo, en una costa sola:
la noche cae sin duda,
y su lúgubre azul de estandarte en naufragio
se puebla de planetas de plata enronquecida.

Y suena el corazón como un caracol agrio,
llama, oh mar, oh lamento, oh derribado espanto
esparcido en desgracias y olas desvencijadas:
de lo sonoro el mar acusa
sus sombras recostadas, sus amapolas verdes.

Si existieras de pronto, en una costa lúgubre,
rodeada por el día muerto,
frente a una nueva noche,
llena de olas,
y soplaras en mi corazón de miedo frío,
soplaras en la sangre sola de mi corazón,
soplaras en su movimiento de paloma con llamas,
sonarían sus negras sílabas de sangre,
crecerían sus incesantes aguas rojas,
y sonaría, sonaría a sombras,
sonaría como la muerte,
llamaría como un tubo lleno de viento o llanto,
o una botella echando espanto a borbotones.

Así es, y los relámpagos cubrirían tus trenzas
y la lluvia entraría por tus ojos abiertos
a preparar el llanto que sordamente encierras,
y las alas negras del mar girarían en torno
de ti, con grandes garras, y graznidos, y vuelos.

Quieres ser el fantasma que sople, solitario,
cerca del mar su estéril, triste instrumento?
Si solamente llamaras,
su prolongado son, su maléfico pito,
su orden de olas heridas,
alguien vendría acaso,
alguien vendría,
desde las cimas de las islas, desde el fondo rojo del mar,
alguien vendría, alguien vendría.

Alguien vendría, sopla con furia,
que suene como sirena de barco roto,
como lamento,
como un relincho en medio de la espuma y la sangre
como un agua feroz mordiéndose y sonando.

En la estación marina
su caracol de sombra circula como un grito,
los pájaros del mar lo desestiman y huyen,
sus listas de sonido, sus lúgubres barrotes
se levantan a orillas del océano solo.




PABLO NERUDA





--------------------------------------------------------------------------------