No hay lágrimas en el día
donde nace un desencuentro entre cada piel,
un abismo colmado de pequeños miedos,
de máscaras aprendidas,
de disfraces a medio creer.
Donde el silencio espera
en los huecos que deja tu nombre en el aire,
entre la noche fría
tendida sobre los sueños vulnerados.
Hasta que el cuerpo se abre
como un amanecer en la noche,
y la mirada caduca frente a los espejos de nunca.
Y el amor se convierte
en otra intemperie.
Oliverio, en Textos mínimos.
donde nace un desencuentro entre cada piel,
un abismo colmado de pequeños miedos,
de máscaras aprendidas,
de disfraces a medio creer.
Donde el silencio espera
en los huecos que deja tu nombre en el aire,
entre la noche fría
tendida sobre los sueños vulnerados.
Hasta que el cuerpo se abre
como un amanecer en la noche,
y la mirada caduca frente a los espejos de nunca.
Y el amor se convierte
en otra intemperie.
Oliverio, en Textos mínimos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAtrapas tiempo con un puño de riesgo,
ResponderEliminarcon el párpado instantáneo,
con la palabra ingenua.
Mi mano obedece a la noche
como el amor al infierno.
Oliverio